jueves, 1 de septiembre de 2011

La lección del Mago

Había sobrado una pequeña cacerola de lentejas y la Maga las miró dudosa.
- ¿Se podrán comer todavía?
- Claro que sí - respondió el Mago - ya las comimos.
- ¿Ah sí? ¿Cuándo?
- En el futuro.

lunes, 1 de agosto de 2011

Carta a Islandia

 "Todos los corazones son distintos"

Hermosos isleños,

Ante todo quiero decirles que pienso en ustedes todo el tiempo, que en Islandia me sentí más en casa que en cualquier otro lugar al que haya ido, y fueron ustedes quienes siguiendo sus propios sueños construyeron ese lugar donde mi alma se sintió en el paraíso.

Sé que hoy mi lugar es otro, mi viaje recorre otros caminos, pero la alegría y la paz que me llenaron en Islandia no voy a olvidarlas jamás. Fueron sus corazones los que me sostuvieron cuando estaba a punto de desfallecer, sus sonrisas me iluminaron, sus voces me llegaron hasta el corazón y ya no lo dejaron.

Ustedes cuidaron también, por breve tiempo, a mi tesoro más preciado, mi brotecito de vida, a esa nena tan parecida a mí a la que adoro y sin embargo siento más del mundo que mía propia. No existen palabras que describan mi agradecimiento, ni abrazo que lo contenga. Sé que ella es feliz de haberlos conocido, y mi felicidad y la suya son una sola.

Por eso quiero regalarles algo, porque cada momento que pasé en su casa fue para mí un regalo invaluable, el de esa magia que me alimenta y satisface, esa vida que tanto hace falta, que sólo existe allí donde se dejan fluir libres los corazones.

Quiero regalarles mi magia, y a falta de otra manera se las mando con mis palabras, pero está ahí entre ustedes para que la tome quien la necesite. Les regalo mis cartas, para leerlas a quien quiera y cuando quiera, y a quien sienta que lo necesite.

Les regalos mis brazos y piernas, mi ojos y voz, si les hacen falta para lo que sea, no tienen más que llamarme. Islandia es un jardín y no deseo otra cosa que verlo florecer. Me regalo toda a ustedes, porque es para eso que crucé la puerta de su casa, aún si no lo supe la primera vez.


Les regalo mi corazón, y todo el amor que es capaz de sentir. Los amo. Adoro verlos sonreir, cantar, vivir. Quiero ser su hada madrina, quiero consentirlos, quiero conocer sus deseos y hacer lo imposible por cumplirlos, quiero mimarlos, quiero ser la tía que siempre esté para ustedes y los acompañe.

Les regalo todo y más, porque es mi forma de agradecerles el crear y hacer crecer un lugar tan hermoso en un mundo donde tanto está marchito. En Islandia encuentro vida, y no quiero dejar de encontrarla, porque se que muchos más que yo la necesitan.

Hermosos isleños, les dejo un abrazo grande como el universo y fuerte como la vida.

miércoles, 6 de julio de 2011

Panta Rei

¿Por qué temer, hermanos, por qué temer?
¿Por qué temer las espirales de la suerte?
¿Por qué temer el devenirse y el mover?
¿Por qué temer la soledad y la muerte?

Somos un suspiro de la vida,
un instante en otro instante inmerso,
a cada instante la Mesa está servida,
por un instante existe el Universo.

¿Por qué temer, si sólo es un instante?
¿Por qué temer, si el instante es eterno?
¿Por qué temer que cambie lo cambiante?
¿Por qué temer al verano o al invierno?

Todo está en su lugar y en su medida,
de todo se aprende y todo hay por hacer,
somos un suspiro de la vida,
¿por qué temer, hermanos, por qué temer?

sábado, 2 de julio de 2011

Islandia

"Si no tuvieras miedo de perder tu cuerpo o volverte loco, entenderías este maravilloso secreto."

Islandia es una tierra viva. Desborda de vida. En Isladia rigen el Sol y la Luna.

En islandia están el Sol y el Sol Lunar, los Magos, todos esos tíos y primos, hermanos y amigos. Están las chicas de Islandia, que no son como las chicas de ninguna otra parte.

Islandia es cuna de vida y santuario de las diosas, en Islandia nada se pierde y todo se recicla, todo rota, todo gira, lo ciclos fluyen y también las energías. En Islandia hay salud, hay color, hay música, hay risas. En Islandia se crean energías, se habla de luz y de iluminación, en Islandia se vive el arte y se vive la magia, se cultiva la vida y la energía por igual.

En Islandia se abraza y se agradece, se canta antes de comer, se canta y se baila en todo momento. En Islandia las almas viajeras encuentran descanso, las almas solitarias encuentran consuelo, las almas hambrientas encuentran alimento y las almas creadoras encuentran trabajo. En Islandia hay mentes que meditan mientras las manos hacen.

En Islandia se rigen por las reglas de la Mesa Mágica.

En Islandia los sueños se cuentan y se viven, se transforman, se alimentan, se multiplican. En Islandia se come la mejor comida vegana casera que probé en mi vida. En Islandia el frío se combate con cariño y con trabajo. En Islandia todos son bienvenidos, y todos pueden formar parte.

En Islandia se comparte, se presta y se pide, se entrega y se regala, se da y se recibe hasta que todo forma parte de un mismo ciclo. En Islandia se vive la abundancia, sobre todo la abundancia del corazón. En Islandia se está gestando un mundo nuevo, que crece cada día y cada día se vuelve más fuerte.

En Islandia el Sol me dio un abrazo y se me quedó adentro, aún siento cómo me ilumina y me sana.

En Islandia siempre estuvo un pedacito de mi corazón, que hoy florece como nunca.


Gracias, Islandia.